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Cómo afrontar la cuesta de septiembre: 7 claves para cuidar tu economía familiar

La vuelta al cole, las facturas y la vuelta a la rutina ponen a prueba la economía doméstica de muchas familias. Analizamos cómo afrontan los hogares españoles sus gastos y compartimos 7 claves para organizar mejor el presupuesto en septiembre. 
FECHA DE PUBLICACIÓN: 26 AGO. 2026
TIEMPO DE LECTURA:  3 minutos

Septiembre tiene algo de segundo enero. Vuelven los horarios, el colegio, las actividades, los desplazamientos cotidianos y, con todo ello, una larga lista de gastos que durante el verano podían haber quedado en segundo plano.

La llamada “cuesta de septiembre” llega, además, después de las vacaciones, un periodo en el que es habitual gastar más de lo previsto. Y este año la vuelta a la rutina vuelve a exigir planificación: el aumento de los precios sigue condicionando las decisiones de compra de muchas familias y los gastos habituales del hogar continúan ocupando una parte importante del presupuesto.

¿Cómo afrontan los hogares españoles este momento? Los datos muestran una realidad interesante: conseguimos ahorrar algo más, pero también sentimos que los gastos pesan más en nuestra economía.

La vuelta al cole: 478 euros de media

Para las familias con hijos, uno de los primeros grandes desembolsos de septiembre llega incluso antes de empezar las clases. Según el Zoom Vuelta al Cole 2026 del Observatorio Cetelem, los españoles prevén gastar una media de 478 euros en la vuelta al cole, un 12% más que en 2025. La mitad espera mantener un presupuesto similar al del curso anterior, mientras que un 22% prevé gastar más y un 28% intentará reducirlo. ¿La principal razón para gastar más? La subida de los precios, señalada por el 69% de quienes esperan incrementar su presupuesto.

Ante este escenario, muchas familias buscan fórmulas para contener el desembolso. Casi la mitad de quienes pretenden gastar menos recurrirá al préstamo de libros, el 36% reutilizará materiales de cursos anteriores y un 33% acudirá a la segunda mano.

Pero la cuesta de septiembre no termina en la puerta del colegio. Con la vuelta a la rutina regresan también otros gastos asociados al día a día: transporte, alimentación, actividades extraescolares, suministros o cuotas periódicas. Y todos ellos se suman a los gastos habituales de nuestra vivienda.

Ahorramos algo más, pero sentimos que los gastos pesan más

En nuestro IV Observatorio UCI sobre Vivienda y Sostenibilidad hemos preguntado a los españoles cómo están afrontando los gastos del hogar. Los resultados dejan una fotografía aparentemente contradictoria. Los españoles declaran ahorrar de media el 16,2% de sus ingresos, frente al 14,6% del año anterior. Sin embargo, el 63% considera que sus gastos domésticos pesan más en su economía que hace un año.

Ahorrar algo más, por tanto, no significa necesariamente disponer de mayor holgura. En muchos hogares implica priorizar, ajustar determinadas partidas y prestar más atención a dónde va cada euro. La mayoría parece tener bastante clara esa fotografía: el 72,1% considera que tiene sus gastos mensuales totalmente o bastante controlados. Aun así, aproximadamente uno de cada cuatro reconoce tener poco o ningún control sobre ellos.

¿Y qué gastos preocupan especialmente? La cesta de la compra, con 6,9 puntos sobre 10, y la factura de la luz, con 6,4 puntos, encabezan las preocupaciones. Entre quienes tienen una hipoteca, la inquietud por el pago de la cuota alcanza los 4,9 puntos.

Cuando ajustar el presupuesto implica renunciar

El esfuerzo de los hogares para cuadrar sus cuentas no se queda únicamente en la percepción. Según nuestro Observatorio, casi ocho de cada diez españoles han reducido o renunciado a algún gasto durante el último año. El ocio y la restauración (45,8%) y los viajes y vacaciones (38,9%) encabezan los recortes. Pero los ajustes llegan también a partidas esenciales: un 33,9% afirma haber reducido su gasto en alimentación.

También se recorta dentro de casa. Un 29,2% ha reducido el uso de calefacción, un 23,6% el aire acondicionado y un 23,1% el consumo eléctrico. Además, el 21% ha renunciado a mantener una temperatura confortable en su vivienda por motivos económicos.

Por eso, afrontar septiembre no consiste únicamente en superar los gastos extraordinarios del comienzo de curso. También puede ser un buen momento para revisar cómo gestionamos nuestra economía doméstica durante el resto del año.

7 claves para hacer más llevadera la cuesta de septiembre

  • Haz una fotografía real de tus gastos. Antes de pensar dónde recortar, revisa cuánto gastas realmente cada mes. Separa los gastos fijos —como la hipoteca, seguros o determinadas cuotas— de los variables, como alimentación, ocio o transporte. Tener una visión completa es el primer paso para saber dónde existe margen.
  • Calcula cuánto te ha costado realmente el verano. Vacaciones, comidas fuera de casa, viajes, actividades… Revisa el gasto real de julio y agosto y organiza septiembre a partir de tu situación actual, no del presupuesto que habías previsto antes del verano.
  • Escalona los gastos de la vuelta al cole. No todo tiene que comprarse antes del primer día de clase. Revisa qué puede reutilizarse, espera a conocer las necesidades reales del curso y compara precios. El préstamo de libros, los bancos de uniformes o la segunda mano pueden ayudar a reducir el desembolso inicial.
  • Recupera tu presupuesto mensual. Septiembre es un buen momento para volver a fijar límites para alimentación, ocio, transporte y otros gastos variables. Establecer cantidades concretas suele resultar más útil que proponerse simplemente “gastar menos”.
  • Revisa los pequeños gastos recurrentes. Plataformas de streaming, aplicaciones, telefonía, seguros, servicios contratados o cuotas que apenas utilizas pueden pasar desapercibidos mes a mes, pero sumar una cantidad importante al cabo del año. Revisa cuáles sigues utilizando y cuáles podrías eliminar o renegociar.
  • Intenta que el ahorro no sea solo lo que sobra. Si tu situación económica te lo permite, puedes reservar una cantidad para ahorrar al principio de cada mes en lugar de esperar a ver qué queda al final. No tiene por qué ser una gran cifra: la constancia puede ser más importante que la cantidad y ayudarte a crear poco a poco un colchón para imprevistos.
  • Mira también a tu vivienda. Reducir el consumo energético no debería significar renunciar al confort. Revisar los hábitos de climatización, aprovechar mejor la luz natural, evitar consumos innecesarios o mejorar progresivamente la eficiencia energética de la vivienda puede contribuir a reducir las facturas de forma sostenida.

Y si estás pensando en acometer alguna mejora, recuerda revisar también las ayudas y deducciones disponibles para actuaciones de rehabilitación y eficiencia energética, ya que pueden reducir el esfuerzo económico necesario.

Septiembre también puede ser un buen punto de partida

La vuelta a la rutina suele venir acompañada de nuevos objetivos: hacer más ejercicio, organizar mejor nuestro tiempo, aprender algo nuevo… ¿Por qué no incluir también nuestra economía doméstica?

Septiembre puede ser un buen momento para revisar prioridades, anticipar los gastos de los próximos meses y recuperar cierto margen antes de afrontar la última parte del año. Porque hacer más llevadera la cuesta de septiembre no consiste únicamente en gastar menos. También pasa por saber mejor en qué gastamos, anticiparnos y encontrar oportunidades de ahorro sin renunciar al bienestar en nuestro hogar.

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