Madrid, 21 de octubre de 2026.- Con la llegada del descenso de las temperaturas y la vuelta de las calefacciones, el gasto energético vuelve a cobrar protagonismo en los hogares españoles. Sin embargo, mantener una temperatura confortable sin disparar la factura sigue siendo un reto para buena parte de la población.
Así lo refleja el IV Observatorio UCI sobre Vivienda y Sostenibilidad, elaborado por UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios, entidad especialista en financiación sostenible de la vivienda, que revela que, aunque el 92,5% de los españoles es consciente de que la eficiencia energética de su hogar influye en el gasto mensual, el 46,4% no consigue mantener una temperatura adecuada de forma habitual, ni en los meses de frío ni en los de calor. En concreto, el 27,6% solo logra mantener una temperatura confortable en momentos puntuales, mientras que un 14% rara vez lo consigue y un 4,8% nunca. Unos datos que ponen de manifiesto la distancia entre la concienciación sobre el ahorro energético y las condiciones reales de confort de las viviendas.
Murcia, Extremadura y Andalucía, las comunidades con mayores dificultades de confort térmico
Las diferencias también son notables entre territorios. Murcia (57%), Extremadura (55,2%) y Andalucía (55%) presentan los mayores porcentajes de ciudadanos que no consiguen mantener una temperatura adecuada de forma habitual en sus hogares. En cambio, en Castilla y León, Aragón y Cantabria, alrededor de dos de cada tres ciudadanos sí lo consiguen.
El estudio también evidencia la relación entre la situación económica y el confort térmico, ya que los hogares con mayores dificultades económicas encuentran más obstáculos para mantener una temperatura adecuada. Una realidad que sitúa la eficiencia energética no solo como una cuestión de ahorro, sino también de bienestar y calidad de vida.
En cuanto a la percepción del gasto, Aragón (67,5%), País Vasco (65,5%) y Extremadura (65%) son las comunidades donde más ciudadanos consideran que la eficiencia de su vivienda influye claramente en su factura energética mensual.
La rehabilitación energética, clave para reducir el consumo sin renunciar al confort
Ante este escenario, desde UCI destacan la importancia de mejorar la eficiencia energética de las viviendas para reducir su demanda de calefacción y refrigeración. Actuaciones como reforzar el aislamiento de fachadas y cubiertas, renovar ventanas o modernizar los sistemas de climatización permiten conservar mejor la temperatura interior y reducir el consumo energético durante todo el año.
“Que casi la mitad de los españoles no consiga mantener una temperatura adecuada en su hogar demuestra que el reto no es solo cuánto cuesta la energía, sino cuánta necesita cada vivienda para alcanzar unas condiciones de confort. Apostar por la rehabilitación energética permite reducir esa dependencia, contener el gasto y mejorar la calidad de vida de las familias porque la rehabilitación habla de edificios, pero sobre todo habla de cómo queremos vivir”, señala Laura Visier, directora de Rehabilitación de UCI.
De este modo, la rehabilitación energética se presenta como una solución a largo plazo frente a las fluctuaciones del precio de la energía y las temperaturas extremas, contribuyendo a avanzar hacia un parque residencial más eficiente, sostenible y preparado tanto para el frío como para el calor.
Sobre el estudio: El estudio ha sido realizado por IO Sondea para UCI mediante metodología CAWI (Computer Assisted Web Interviewing) a una muestra de 2.035 personas residentes en España. Nivel de confianza: 95%.