Madrid, 10 de agosto de 2026.- En un contexto marcado por las dificultades de acceso a la vivienda, la escasez de oferta en determinadas zonas y la búsqueda de hogares que respondan mejor a las necesidades de sus propietarios, la autoconstrucción comienza a abrirse paso como una alternativa residencial entre los españoles. El 42% se ha planteado alguna vez construir su propia vivienda, según el IV Observatorio sobre Vivienda y Sostenibilidad de UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios. Una fórmula que resulta especialmente atractiva para los compradores más jóvenes y para quienes residen en pueblos y entornos rurales.
Sin embargo, entre imaginar una casa propia y poner en marcha el proyecto todavía existe una distancia considerable. Del total de encuestados, un 33% reconoce haber contemplado la autoconstrucción como una posibilidad, mientras que solo el 8,5% asegura habérselo planteado seriamente. Además, un 12,8% desconoce la existencia de esta alternativa residencial.
Los datos dibujan así una opción todavía minoritaria en términos de intención real, pero con un potencial significativo en un mercado donde los compradores exploran nuevas fórmulas para acceder a una vivienda y ganar capacidad de decisión sobre su diseño, coste o eficiencia energética.
Los menores de 35 años, los más dispuestos a construir su casa
El interés por la autoconstrucción aumenta de forma clara entre las generaciones más jóvenes. Más de la mitad de las personas de entre 25 y 34 años (52%) se ha planteado esta posibilidad, frente al 46% entre los 35 y 44 años y el 42% entre las personas de 45 y 54 años. A partir de los 55 años la predisposición cae hasta el 29%.
Esta evolución por edades refleja la búsqueda, especialmente entre los perfiles más jóvenes, de fórmulas que permitan adaptar la vivienda a sus necesidades reales, incorporar espacios más funcionales y disponer de un mayor grado de control sobre el diseño y las prestaciones del futuro hogar.
En la España rural, casi uno de cada dos se plantea la autoconstrucción
El lugar de residencia también influye en el interés por la autoconstrucción. El 48% de quienes residen actualmente en pueblos o entornos rurales se ha planteado construir su propia casa, casi ocho puntos más que entre quienes residen en el centro de una ciudad (39,9%) o en el extrarradio (39,6%). La mayor disponibilidad de suelo y el peso de la vivienda unifamiliar convierten a estos territorios en un entorno especialmente propicio para este tipo de proyectos.
Por comunidades autónomas, Canarias encabeza el interés por la autoconstrucción, con un 61%, seguida de Extremadura, con un 52%. También se sitúan por encima de la media nacional Andalucía, con un 47%, y Cantabria, con un 46%. En el extremo contrario aparecen Navarra, donde el porcentaje se reduce al 32%, y País Vasco, con un 24%.
Diseñar una vivienda a medida, el principal atractivo
¿Qué lleva a un comprador a plantearse construir en lugar de optar por una vivienda terminada? Principalmente, la posibilidad de decidir cómo quiere vivir.
Casi nueve de cada diez compradores encuentran algún elemento atractivo en la autoconstrucción y el 46% señala como principal ventaja poder diseñar una vivienda completamente a medida.
El 25% valora la posibilidad de ajustar mejor el proyecto a su presupuesto y un 18% destaca la oportunidad de construir desde el origen una vivienda más eficiente y sostenible. Solo el 11% asegura no encontrar ningún atractivo en esta fórmula.
Estos resultados muestran que la autoconstrucción conecta con algunas de las principales demandas del comprador actual: una mayor personalización, un diseño adaptado a las diferentes etapas vitales, mayor control sobre el proyecto y mejores prestaciones energéticas.
Dos de cada tres compradores saben poco o nada sobre el proceso
El principal freno aparece cuando la idea debe convertirse en un proyecto real. Dos de cada tres españoles (66%) reconocen saber poco o nada sobre el proceso de autoconstrucción.
Un 38% ha oído hablar de esta fórmula, pero admite tener escasos conocimientos sobre ella, mientras que un 28% afirma desconocer el proceso. Otro 28% dispone únicamente de nociones generales y cerca del 6% asegura conocer bien los pasos necesarios para construir su propia vivienda.
La compra del terreno, el proyecto arquitectónico, las licencias, la ejecución de la obra y una financiación que acompaña el avance de la construcción hacen que el proceso sea diferente al de adquirir una vivienda ya terminada.
Lorena Zenklussen, directora de Financiación Hipotecaria en UCI, señala: “La autoconstrucción empieza a formar parte de las alternativas que valoran los compradores, especialmente los más jóvenes y quienes buscan una vivienda adaptada a sus necesidades. Sin embargo, el reducido conocimiento sobre el proceso demuestra que el interés, por sí solo, no es suficiente. Para convertir una idea en un proyecto real es necesario ofrecer información clara, acompañamiento especializado y soluciones de financiación que se adapten al desarrollo progresivo de la obra”.
La construcción tradicional mantiene el liderazgo
La transformación no afecta únicamente a quién construye la vivienda, sino también a cómo se construye.
El ladrillo y el hormigón siguen siendo la opción que mayor confianza genera entre los españoles, elegida por el 49%. Sin embargo, el 24% optaría por una vivienda modular o prefabricada, situándola ya como la segunda modalidad preferida y reduciendo considerablemente la distancia respecto a los sistemas tradicionales.
Por detrás aparecen el wood frame o estructura de madera (6%), el steel frame o estructura metálica (4%) y la bioconstrucción basada en materiales naturales (3%). Además, un 14,5% reconoce que todavía no sabría qué sistema elegir.
Los resultados del IV Observatorio sobre Vivienda y Sostenibilidad muestran así un comprador que, aunque continúa confiando mayoritariamente en la construcción convencional, empieza a abrirse a nuevas formas de promover y construir su vivienda, especialmente cuando estas permiten ganar personalización, control sobre el proyecto y eficiencia.